- Noticias
- 0 likes
- 30 visualizaciones
- 0 comentarios
La adolescencia está llena de primeras veces inolvidables: el primer beso, el primer concierto, las primeras vacaciones con amigos, la primera fiesta, las graduaciones, el descubrimiento de nuestros gustos, pasiones y de quiénes somos.
Sabemos que las espinillas y los granos puntuales no son precisamente los compañeros ideales para vivir todos esos planes. Pero tampoco tienen por qué convertirse en un obstáculo. El acné es mucho más común de lo que parece y, de una forma u otra, nos toca de cerca a casi todos. Pero para normalizarlo, primero hay que conocerlo.
Me ha salido un brote de acné en la cara, ¿qué es esto?
Durante esta etapa tan importante de tu vida, donde empiezas a hacer planes y convertirte en adulto, las hormonas de tu cuerpo cambian para acompañarte en el proceso. Estos cambios hormonales hacen que se produzca un aumento de la producción de sebo (aceite) en las glándulas sebáceas de la piel, lo que contribuye a la obstrucción de los folículos y eventualmente, a la formación de lesiones de acné.
Vamos a hablar de los términos que ya conoces
Durante la mayor parte de tu vida, las glándulas sebáceas de tu cuerpo van a producir la cantidad adecuada de sebo. ¿Qué pasa durante la adolescencia? Durante esta etapa, tu cuerpo experimenta madurez y desarrollo, lo que lleva a que las hormonas estimulen las glándulas para generar mayor cantidad de sebo.
Cuando se produce un exceso de sebo y se acumulan demasiadas células muertas en la piel, los poros tienden a obstruirse. En esta situación, las bacterias (particularmente las de la especie Cutibacterium acnes) pueden quedar atrapadas y comenzar a multiplicarse. Como resultado, la piel se inflama, dando lugar a términos que ya habrás oído alguna vez:
- Puntos blancos: los verás cuando el poro se obstruye y se cierra. Sobresalen de la superficie de la piel y tienen la punta blanca.
- Puntos negros: los verás cuando el poro se obstruye pero permanece abierto. Tienen una capa superior oscura y su color no se debe a la suciedad, sino a que la grasa y los residuos dentro de los poros se vuelven negros cuándo entran en contacto con el oxígeno del aire.
Los puntos negros y los puntos blancos se parecen, pero son afecciones de la piel distintas y deben tratarse como tal.
- Pápulas (o granos): las verás como pequeñas protuberancias elevadas en la piel que no contienen pus. Suelen ser menores de 1 cm de diámetro y pueden ser de color rosado, rojo o similar al de la piel circundante. Son comúnmente el resultado de inflamación o infección.
Cuando tienen la punta blanca (llena de pus), las conocemos como pústulas (espinillas), este pus es la reacción del cuerpo ante la infección bacteriana.
- Nódulos: los verás cuando la obstrucción de los poros alcanza niveles muy profundos de la piel. Tienen forma de bulto, son más grandes que los granos y pueden llegar a ser bastante dolorosos.
¿Por qué aparecen los distintos tipos de acné?
Te lo explicamos en muy pocas palabras: durante la adolescencia, la mayoría de los brotes están causados por los cambios hormonales. Las hormonas sexuales —estrógenos en las chicas y andrógenos en los chicos— aumentan durante la pubertad, desencadenando cambios físicos y emocionales.
Seguro que te lo estás preguntando: ”¿Cuándo desaparece la pubertad?”. Lo cierto es que no debería preocuparte, ya que el fin de la pubertad no significa el fin de los cambios en las hormonas ni de los granos.
El acné no es algo que termina cuando entras en la edad adulta; su intensidad disminuirá con el tiempo para la mayoría de las personas, pero puede aparecer de vez en cuando. ¿Significa esto que sufrirás acné durante toda tu vida? ¡Claro que no! Sin embargo, es importante recordar que los granos y espinillas puntuales están a la vuelta de la esquina. No debes permitir que afecten tus planes ni tu estado de ánimo.
Cubrir y cuidar: la nueva forma de vivir la piel con tendencia acneica
Cuando aparece un brote justo antes de un plan, es normal querer disimular granos, rojeces o marcas. Una fiesta, una cita, una presentación, unas fotos con amigos… A veces solo quieres mirarte al espejo y sentirte un poco más tú.
Y sí, el maquillaje puede ayudar. Pero si tienes la piel grasa o con tendencia acneica, no todos los productos juegan a tu favor. Algunas fórmulas pueden resultar pesadas, aumentar los brillos, obstruir los poros o hacer que tu piel se sienta incómoda durante el día.
Comentarios (0)