- Consejos
- 0 likes
- 28 visualizaciones
- 0 comentarios
Se estima que el insomnio afecta aproximadamente al 30 % de la población, siendo más prevalente en mujeres, personas mayores y pacientes con trastornos emocionales o enfermedades psiquiátricas. Dormir bien es una necesidad biológica fundamental para mantener el equilibrio físico y psicológico, además de contribuir al buen funcionamiento del sistema inmunitario, la salud cardiovascular y el rendimiento cognitivo.
¿Cuántas horas es recomendable dormir?
Las necesidades de descanso varían según la edad:
- Bebés: alrededor de 16 horas
- Niños y adolescentes: entre 9 y 10 horas
- Adultos: entre 7 y 9 horas
- Mayores de 70 años: entre 6 y 7 horas
No obstante, estas cifras son orientativas y pueden variar en función de las características individuales de cada persona.
Principales causas del insomnio
El insomnio puede tener múltiples orígenes, entre los que destacan:
- Estrés, ansiedad y alteraciones emocionales
- Malos hábitos de sueño (horarios irregulares, uso de pantallas, siestas prolongadas)
- Factores ambientales (ruido, temperatura, cambios de horario o turnos de trabajo)
- Enfermedades o condiciones médicas
- Consumo de sustancias como cafeína, alcohol o determinados medicamentos
Existen diferentes opciones que pueden contribuir a mejorar el descanso, como la melatonina, determinados preparados a base de plantas medicinales (valeriana, pasiflora) o principios activos como la doxilamina. No obstante, es importante recordar que no todos los tratamientos son adecuados para todas las personas.
Por ello, se recomienda evitar la automedicación y consultar siempre con un profesional sanitario, quien valorará cada caso de forma individual y, si es necesario, derivará al médico.
Higiene del sueño: medidas fundamentales
La adopción de hábitos saludables es esencial para mejorar la calidad del sueño:
- Mantener horarios regulares de acostarse y levantarse
- Evitar actividades estresantes antes de dormir
- Limitar el uso de dispositivos electrónicos en las horas previas
- Realizar ejercicio físico de forma regular (evitando las horas cercanas al descanso)
- Evitar siestas prolongadas
- Crear un ambiente adecuado (oscuridad, silencio y temperatura confortable)
- Cenar de forma ligera y evitar sustancias estimulantes
Comentarios (0)