Es muy conocido lo bueno que es aplicarse aceite de rosa mosqueta en nuestra piel, ya que se ha utilizado desde tiempos memorables debido a su composición rica en vitaminas, ácidos grasos esenciales y antioxidantes.
Es de origen natural, el aceite de rosa mosqueta procede de las semillas del arbusto Rosa rubiginosa. Estamos ante un aceite de origen natural sin productos químicos que puedan dañar nuestra piel.

Efecto regenerador y reparador, el aceite de rosa mosqueta tiene un efecto reparador de la piel ya que ayuda a la formación de colágeno y de fibras elásticas, muy útil para evitar la formación de cicatrices anómalas y, a su vez impide la pérdida de agua, por lo que aumenta la capacidad de hidratación de la superficie cutánea consiguiendo que la piel se torne tersa y luminosa.
Poder antioxidante y antienvejecimiento, el aceite de rosa mosqueta al estar compuesto principalmente por ácidos grasos esenciales como son el ácido linoleico (omega 6) y el linolénico (omega 3), antioxidantes y vitaminas A, C y E tiene un enorme poder contra los radicales libres constantes del envejecimiento cutáneo, por ello es un potente producto antiedad que combate la aparición de las arrugas y reduce las manchas producidas por la exposición solar.
Multiples utilidades entre ellas destacan:
- La mejora del grado de hidratación de la piel.
- Complemento perfecto para ayudar a la correcta cicatrización
- Potente poder antienvejecimiento y la capacidad de reducción de las manchas producidas por el sol.
- Aumento de la elasticidad y textura de la piel.
El aceite de rosa mosqueta es de fácil aplicación y lo podemos encontrar en crema (6,25% aceite de rosa mosqueta, en gel (30%) y en aceite puro (100%).
