Cepilla los dientes y la lengua
Para eliminar los restos de alimentos y placa, se recomienda cepillar los dientes y la lengua tras cada comida. El mantenimiento del cepillo es fundamental: debes enjuagarlo y secarlo después de cada uso, y cambiarlo cada 3 meses. Solicita consejo a tu destinta o farmacéutico para escoger el más adecuado para tus necesidades.
Limpia el espacio interdental
Seda, cinta, palillos de hilo o caucho... ¡Puedes escoger entre una gran variedad de materiales, durezas y grosores! Eso sí, su objetivo es el mismo: eliminar mecánicamente los residuos acumulados entre los dientes. Y recuerda: que te sangren las encías cuando te cepillas los dientes o usas hilo dental no es normal. ¡Acude a tu dentista!
Enjuaga la boca con colutorio
Una vez eliminados los restos de comida, llega el momento del colutorio, que es una solución de principios activos. Al tener una base de agua, llega hasta las zonas más escondidas de tu boca. Puedes escoger en función de su formulación, para ayudarte a fortalecer el esmalte o eliminar las bacterias.
Una vez al año...¡al dentista!
Es recomendable visitar al dentista una vez al año por dos motivos. Primero, para revisar que todo marcha bien y, si no, tomar medidas lo antes posible. Segundo, para realizar una higiene dental que ayude a eliminar la placa que no puedes eliminar con la higiene diaria. ¡La visita anual podrá ayudarte a prevenir futuras molestias y gastar!.