PSORIASIS, TRATAMIENTO Y SÍNTOMAS

 

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria de la piel, y muchas veces de las articulaciones (psoriasis artrítica). No es hereditaria pero hay una predisposición genética. La psoriasis comienza con el sistema inmune alterado.

Su manifestación clínica más habitual es la aparición de lesiones cutánea de tamaño variable, enrojecidas y recubiertas de escamas blanquecinas.

Cada individuo afectado tiene su particular psoriasis por lo que el tratamiento es muy personalizado en función del tipo de psoriasis.

Es una enfermedad crónica, y NO SE CONTAGIA.

Es recomendable que el paciente siga unas medidas higiénico-sanitarias para evitar la posibilidad de aparición de nuevas lesiones.

Entre las medidas recomendadas destacan las siguientes:

  • Evitar factores agravantes como el estrés o la ansiedad. El ejercicio físico ayuda a evitar dichos factores.
  • Evitar consumo de tabaco.
  • No consumir alcohol.

TRATAMIENTO:

Cuando la psoriasis es grave se requiere tratamiento farmacológico bajo prescripción médica, se recomienda su aplicación por la noche. Y por la mañana después de la higiene debe usarse un tratamiento hidratante.

Existen productos dermofarmacéuticos para la higiene: se recomienda el uso del agua tibia, lociones sin jabón (syndets) y productos sin perfume.

Para las placas psoriásicas hiperqueratósicas están indicados productos con algún agente keratolítico, también para el tratamiento de los “brotes”.

Es muy importante la buena hidratación para la restauración de la piel y calmar el picor.

Las exposiciones al sol tienen un efecto favorable en la psoriasis pero siempre usar un fotoprotector de protección muy alta SPF50+.

La psoriasis también puede afectar al cabello y las uñas, para estas zonas también hay productos específicos para paliar los efectos y tratar los brotes.

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